25 de junio de 2010

como si fueras a largarte después


El mar estaba más azul que nunca esta mañana. Anoche la luna se reflejaba en él y mis ojos se perdían como de costumbre entre las olas. Qué bien sienta un café con los pies hundidos en la arena y los débiles soplidos del viento acariciándote la espalda... Suenan las mismas canciones una y otra vez en mi radio particular y no me canso de escucharlas. Llega el verano y necesito la música tanto o más que el aire que respiro. La música, el aire y tu piel. Tampoco me cansaría nunca de sentirte temblar como si fuera la primera vez, como si fueras a largarte después (y no quisieras).

1 comentario:

Vértigo dijo...

buena canción y buen texto... te reencuentro...