5 de agosto de 2009

instinto

Quererla no es ninguna cualidad sobrehumana que me convierta en heroína. Y quererla tampoco me va a servir para sacarla de la amargura, para arrancarle las tristezas, la acidez y los reproches que ha ido almacenando durante tantos años contra la vida, contra el destino. Lo jodido, después de reconocer que soy mortal, es saber qué hacer, cuando me resulta tan insoportable dejar que me arrastre y hundirme con ella como mirar atrás y ver que se ahoga mientras yo echo a nadar para salir a flote. Será que nunca he llevado suficientemente arraigado el instinto de supervivencia.

5 comentarios:

Jei dijo...

mira, yo siempre he tenido complejo de "heroína", pero aprendí que no se puede salvar a quién no cree en que tú puedas salvarla.

Ares dijo...

sobreviviente ;)

Eva dijo...

.. sin dolor no hay amor que dure, lo que cuesta sudor y lágrimas es lo que uno acaba apreciando más a largo plazo. La duda mata, quema tus barcos. No mires atrás, sólo el futuro. Húndete con ella y grita de dolor.. y desde la oscuridad, a tientas, encontrad la luz que os sacará de vuestro pozo.

malena dijo...

es bueno que hayas descubierto que eres inmortal, de todas maneras, no se puede salvar a quien no desea ser salvada, todos nos salvamos solos en realidad. me guta tu blog, nos vemos

toatoa dijo...

No estamos en este mundo para salvar a nadie... bastante hacemos con mantenernos a flote ante la inclemencia de la propia vida.
Saludos